Reedición de Los Cuerpos Oscuros

Los cuerpos oscuros, reedición, Genialogías-Tigres de papel, Madrid 2016.

Genialogías es un proyecto de la editorial Tigres de Papel que pretende, en colaboración con la asociación homónima, recuperar libros de relevantes poetas españolas de los siglos XX y XXI. Y que arranca con Marta & María de María Victoria Atencia y Los cuerpos oscuros de Juana Castro, el poemario con el que la cordobesa logró el XXI Premio Jaén de Poesía en 2005 y que surge de su relación con sus padres enfermos de alzheimer. Una obra en la que, señala Ana Mañeru Méndez en el prólogo de esta edición, "hay un continuo querer ordenar el dolor, sin disfrazarlo, para que no se desboque y lo ocupe todo, un querer frenarlo con diques de poesía levantados para contener la pena, dejando grietas para que respire también".

"Es una obra de madurez", indica la poeta nacida en Villanueva de Córdoba, "y que, como todos los libros anteriores, responde a un periodo de mi biografía. Porque todos los libros parten de una experiencia, lo que pasa es que en unos resulta más visible que en otros. Aquí fue la enfermedad de la desmemoria de mi madre y de mi padre. Lo escribí a lo largo de varios años y se cierra cuando ya ha muerto mi padre. Mi madre vivió mucho más tiempo".

"Para el trazo del miedo he viajado hasta el norte", escribe la poeta en el poema que da título a un libro "sobre el dolor sentido mientras se acompaña y se atisba el final", en palabras de Mañeru. "La emoción ha tenido importancia y presencia en todos mis libros -apunta la poeta-. Me han pasado muchas cosas, empezando por la muerte de mi hijo con siete años, de la que surge Del dolor y las alas. Lo que pasa es que yo ahí estaba menos madura en la escritura y hay un abuso de adjetivación". En Los cuerpos oscuros, anota Mañeru, Castro "escribe con un dolor que es celular, el de la pura materia viva de la carne con voz alumbrada de espíritu".

La edición de Tigres de Papel recoge los poemas como salieron originalmente en Hiperión, sin correcciones: "Me pareció que era bonito hacerlo así. Con el tiempo te exiges más y me parecía que no había que tocarlo".

"Yo no quería que empezaran conmigo", confiesa Castro al hablar de Genialogías, "porque soy amante de guardar la referencia de las madres. Y la genealogía de escritoras que nos han precedido ha sido para mí una reivindicación constante. Me hubiera gustado que empezaran con una de las mayores, pero no pudo ser por distintas razones y las compañeras se empeñaron y tuve que acceder, porque si no el proyecto se paralizaba. Así que ha sido un honor salir con María Victoria". Eligió esta obra porque considera que "en su momento no se publicitó adecuadamente como el primer libro de poesía sobre el alzheimer en España, y era una oportunidad para volverlo a traer a la actualidad". Hoy en día, lamenta, "el paso de los libros por las librerías es efímero, y es una pena que esto ocurra con la poesía, que es la palabra en el tiempo o fuera del tiempo".


"Yo siempre he escrito cada libro diferente -advierte la poeta-, es una manera de evolucionar, de encarar cada tema de una forma distinta... Después de Los cuerpos oscuros salió Cartas de enero, en el que había un atisbo de evolución hacia una poesía diferente desde el punto de vista de la sintaxis y la puntuación, atendiendo siempre al lenguaje y a la importancia que doy a las imágenes". El libro que escribió después está pendiente del fallo de un concurso ("siempre me he movido por ellos"), y también registra cambios temáticos y formales. En una entrevista situada como epílogo de la nueva edición de Los cuerpos oscuros, Castro afirma: "Ahora me toca sonreír". "Pero eso está dicho después de haber escrito el libro que está en el concurso, así que la sonrisa espero que venga ahora", explica. Como origen de esta nueva etapa, un poema sobre Lorca. También tiene pendiente un libro de relatos: "Voy lenta, pero espero darle a todo un empujón en el verano".

 

Alfredo Asensi córdoba, El Día de Córdoba, 24.05.2016.